jueves, 10 de abril de 2014

Azabache es el Ala de cuervo

Un regalo para una amiga




Hago lo posible por curar una herida, una que conozco como si fuera mía,
Con la misma saña y misma cuchilla, otro la portaba pero misma blandida,



Eres una tormenta de alas de curvo, que densos susurro dejas en la piel,
A los días caricias como plumas y de noche un millón de garras abrazan tu sien,

Dos negras estrellas brillan como lunas,Azabache que forman cada mes,
Sonrisa que calma cualquier vida, y llanto que roza el fin del ser,

Un peso portas con gran compostura, y cada paso se da mas ligero de ayer,
Paso que en poco serán de carrera, al paso y al trote al fin de éter

Y en carrera libraras, lo mas deseado es volar,volar y volar para nunca caer,
Pues azabache es el ala de cuervo,solo esta cosa tu debes saber.


3 comentarios:

  1. Recuerdo cuando alzaba la cabeza, esperando un milagro, que me permitiera salir volando, unirme a los pájaros, atravesar el cielo, esconderme en las nubes y perderme,
    Entre tanto silencio, entre tanto espacio, sintiéndome culpable por invadir esa realidad para alejarme de la realidad que me invadía a mí. Deseaba desaparecer en la distancia y no regresar.
    Para mi pesar, la esperanza en los milagros no se pierde, sino se transforma, ahora sé que volar lejos no me permitirá llegar al Edén que yo busco, por eso busco crear un pequeño Edén.

    Es precioso el poema. Seguro que al final azabache volará.

    ¡Pero cuervo! Tú debes pensar en volar, tú debes buscar cosas brillantes, y coleccionarlas en tus recuerdos. Ahy, cuervo... quiero saber que vivirás.

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    1. Para el autor del poema y quien escribió el primer comentario:
      Esas palabras me han recordado una pequeña reflexión que escribí hace bastante tiempo y que opino oportuno aquí.

      La cajita.
      La vida es una preciosa cajita conteniendo un libro en blanco, un lápiz y una pluma.
      Los días de la vida son cada una de las páginas del libro.
      Cada uno puede escribir en ellas o no, pero sólo podremos escribir en la página del hoy.
      Si hoy escribiésemos el ayer mentiríamos dos veces, porque ayer no escribimos y hoy sólo pondríamos lo que nos interesa recordar.
      La página que quedó en blanco debe servirnos de motivación para que cada una de las siguientes sean las más intensas posibles, que pueden escribirse con el lápiz o con la pluma.
      El lápiz significa miedo a vivir con plenitud, escribir nuestra vida como un borrador, que nunca pasaremos a limpio.
      La pluma es el estilo de cada cual, pero sin temor al riesgo de los borrones, de los errores, marcando definitivamente los hechos como sucedieron y aceptando que así quedarán.

      Jucaro.

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